Por HEYVO · 2 de noviembre de 2026 · Guía de orientación para proyectos.
Antes de automatizar, documentá el proceso actual, definí quién responde por cada paso y verificá sistemas, datos, permisos y excepciones. La IA se evalúa después, cuando exista una tarea concreta en la que pueda aportar valor.
Mapear el recorrido real
Registrá cómo se inicia una tarea, quién recibe la información, qué herramientas utiliza y qué condición permite avanzar. Incluí los casos que hoy se resuelven por fuera del flujo habitual.
Separar reglas de decisiones
Las reglas estables pueden ejecutarse de forma determinista. Las tareas que requieren interpretar información pueden beneficiarse de IA, pero necesitan límites y mecanismos de revisión adecuados al riesgo.
Verificar acceso y calidad de los datos
Una integración depende de API, permisos, restricciones y costos del proveedor. La existencia de dos herramientas no garantiza que puedan conectarse de cualquier manera. Los datos incompletos también pueden limitar el resultado.
Diseñar las excepciones
Definí qué debe ocurrir ante un dato faltante, un error de conexión o una respuesta incierta. Puede ser necesario alertar a una persona, detener el flujo o reintentar con condiciones explícitas.
Medir una mejora concreta
Elegí indicadores relacionados con la operación: pasos manuales, errores, tiempos o tareas completadas. Registrá una situación inicial y compará después bajo condiciones equivalentes, sin asumir porcentajes universales.

